CARACTERÍSTICAS DEL MONTAJE

El Génesis constituye una recreación subjetiva de la narración bíblica del nacimiento del Universo. Es un espectáculo para adultos que juega con la realidad diaria y la irrealidad de nuestros sueños. Con plástica corporal y visual, la obra se recrea con los poemas Que pena, Pero ya no hay locos, No quiero y La ventana de León Felipe. El Génesis es una sucesión de escenas opresivas y expresivas como términos opuestos y complementarios.

Partimos de la realidad de unos personajes de la calle con sus rutinas cotidianas: Un ama de casa cansada de una labor diaria y repetitiva que no es reconocida por nadie. Un parado que ha perdido la ilusión por todo. Una vagabunda, símbolo culmen del fracaso social y personal. Un ejecutivo que sólo existe por y para el trabajo y un loco que vive en su mundo.

Cada uno no se relaciona con nadie, solo consigo mismo. Todos son ajenos a los demás; mostrándonos una rutina diaria en la que todo lo de hoy será como lo de mañana. Son piezas aisladas de un conjunto que poco a poco caminará adentrándose en el mundo de los sueños. Todos menos el loco.

Aquí, en el mundo de los sueños todo cambia; el aire, la luz, el ambiente… todo pasa a ser mágico, pausado, protector y seguro. Lo racional pierde su terreno y entra la plástica corporal y visual. En este momento cada personaje, que ya no lo es en sí, comienza a relacionarse con los demás y empieza a hacerse reflexiones sobre la tragedia de lo cotidiano, sobre qué nos creemos los mortales que somos y qué somos realmente; porque… ¿qué es más trágico? No tener esperanza sin saberlo o saber que no la tenemos.

Al final del sueño seremos conscientes que siempre tendrá que haber un loco (el único que no sueña, tal vez porque su vida en sí es un equilibrado sueño), que esté siempre mirando a través de la ventana “… este hermoso paisaje pintado por Dios …”, como escribe León Felipe.

El Génesis no pretende dar ningún mensaje ni místico, ni social, ni religioso, ni humano. En El Génesis, los personajes sólo se representan a ellos mismos. Una vagabunda, un parado o un ama de casa no son representativos de un colectivo social en el que hay muchos más miembros, vivencias, realidades y valores; pero sí hemos querido dar un paseo por la realidad de aquellos para los que la vida ha sido, es y será un pasar por ella sólo porque nacieron y la existencia es un simple rellenar el formulario por instinto de supervivencia De aquellos a los que toda su vida se les ha quedado reducida a un simple génesis. Sin ir a más.

FICHA TÉCNICA

Autor PRO-ISMO CERO

Realización y escena  PRO-ISMO CERO

Poemas  LEÓN FELIPE: ¡Qué pena!, Pero ya no hay locos, No quiero y La Ventana

Reparto

Ama de casa  ANA ROSA OTZ.-QUINTANA NAVEIRA

Parado ADOLFO CANILLAS SACRISTÁN

Vagabunda BELÉN VICENTE ARANDIA

Ejecutivo YAYO VICENTE ARANDIA

Loco  ÁNGEL MARI REMÍREZ AYASTUY

 

Dirección Escénica JUAN CRUZ POLENTINOS

Iluminación y Sonido FERNANDO MTZ. DE EREDITA

Ambientación Rítmica CHARO POLENTINOS

Maquillaje MARÍA GARAIKOETXEA

Fotocartel JOAN FRANCO

Duración:   45 Minutos

Público:  ADULTO

Idioma: CASTELLANO

Necesidades Escénicas:

Espacio: 0 m ancho x 7m. fondo x 4 m alto

Potencia de Luz: 7.000 w. a 220 v.

Sonido: Sonido Ambiental Grabado

Tiempo de montaje: 5 horas

Tiempo de desmontaje: 1 horas

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